El bajo código podría sustituir a la codificación «tradicional» en unos meses

Foto del autor

El auge del código bajo podría derrocar pronto a las formas más «tradicionales» de operaciones, según una nueva investigación.

El informe 2022 State of Low-Code de Mendix ha revelado un aumento en la adopción del código bajo del 77% en 2021 al 94% este año, con cuatro de cada diez empresas que utilizan ahora el código bajo para soluciones de misión crítica en sus operaciones comerciales.

El informe cita una proyección de Gartner que sitúa las aplicaciones de bajo código o sin código en el 70% para 2025, frente al 25% en 2020.

¿Debo utilizar el código bajo?

Mendix ha destacado varias ventajas del low-code, muchas de las cuales fueron más notables en el momento álgido de la pandemia.

Cuando los negocios se paralizaron y las economías se congelaron, muchas empresas se enfrentaron a decisiones increíblemente difíciles. Una de cada nueve empresas encuestadas afirmó que, de no haber adoptado el código bajo, habrían tenido que enfrentarse a daños en su reputación o a medidas de reducción de costes, como el aumento de los precios o la pérdida de personal.

Por ello, el 69% considera que el low-code ha pasado de ser una tecnología de crisis a una tecnología básica que pretenden integrar en sus negocios para obtener un mayor control sobre aspectos como los costes. Las áreas clave para el low-code son la informática, la ingeniería de producción, el diseño de productos y el control de calidad.

Más allá de la adopción de low-code por parte de las fintech y las insurtech, se ha visto que las entidades del sector público también adoptan la tecnología. El estudio de Mendix indica que «la autenticación de la identidad de los ciudadanos mejorada, centralizada y estandarizada; la mejora del acceso a los servicios; y la mejora de la planificación y la gestión de los recursos presupuestarios y físicos» se han desarrollado como parte del low-code, cuyos efectos pueden extenderse a otras empresas que tienen relaciones con el sector público.

El comercio minorista, tradicionalmente presencial, se ha digitalizado, en gran parte debido a la pandemia. Desarrollar el software adecuado puede ser oportuno y costoso, sin embargo, algunos minoristas han utilizado el low-code para desarrollar cosas como la recogida de compras digitales, lo que les ha permitido adaptarse más rápidamente y seguir siendo competitivos.

«La forma de dirigir nuestros negocios ha cambiado fundamentalmente en los últimos dos años», señaló el CEO de Mendix, Tim Srock. «Ahora es absolutamente crítico digitalizar las operaciones y relacionarse con los clientes y empleados a través de diferentes modalidades y puntos de contacto». En resumen, las soluciones de bajo y ningún código han permitido a las empresas consolidadas evolucionar y a las más jóvenes dar un paso adelante, pasos cruciales en una época de presión económica.